Farmacología Farmacovigilancia Industria Farmacéutica

Protocolizar cómo debe ser el manejo de estos fármacos y fijar criterios sobre cómo limpiar las zonas en las que se manipulan suponen una prioridad para los servicios de Farmacia.

Farmacia hospitalaria y medicamentos peligrosos forman un binomio indivisible. El trabajo con estos fármacos forma parte del día a día de los servicios de Farmacia de los hospitales y es crucial que los profesionales conozcan bien cómo deben trabajar con ellos y por qué es tan importante extremar la limpieza en las zonas en las que estos medicamentos se manipulan.

Tal es la presencia que tienen los fármacos peligrosos en la labor diaria de los hospitales que desde los servicios de Farmacia se realizan trabajos y comunicaciones científicas que buscan protocolizar cómo debe ser el manejo y la manipulación de estos medicamentos, así como la limpieza de las unidades de preparación.

En todo esto, el farmacéutico de hospital juega un papel fundamental y es por ello por lo que la Asociación Europea de Farmacéuticos de Hospital (EAHP, por sus siglas en inglés), ha publicado a mediados de junio un documento de posicionamiento en el que reivindica el papel que deben desempeñar los farmacéuticos en torno a estos medicamentos.

¿Qué son los medicamentos peligrosos?

Antes de nada, es preciso definir qué son los medicamentos peligrosos. Se define así a aquellos fármacos que contienen algún principio activo cuya toxicidad inherente representa un riesgo para la salud del personal sanitario que va a manipularlos. Las vías de exposición a estos fármacos se dividen, principalmente, en cuatro: respiratoria, digestiva, dérmica y parenteral.

Los fármacos peligrosos tienen una toxicidad inherente que supone un riesgo para quien va a manipularlos

Los medicamentos peligrosos se clasifican a su vez en tres grupos, según lo establecido por el Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud Ocupacional de Estados Unidos (Niosh, por sus siglas en inglés). El primero de ellos lo forman los medicamentos antineoplásicos. El segundo, lo constituyen los fármacos que presentan teratogenicidad (o alguna otra toxicidad para el desarrollo), genotoxicidad o toxicidad en órganos a bajas dosis. El tercer grupo lo integran aquellos medicamentos que puedan entrañar riesgos para el proceso reproductivo activo tanto en hombres como en mujeres, así como riesgos para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Por un manejo seguro

Uno de los últimos trabajos realizados en este ámbito, y cuyos resultados fueron presentados en el último congreso nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), fue la implantación de un protocolo de manejo de medicamentos peligrosos en el Centro Psiquiátrico San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), que cuenta actualmente con 1.166 camas. El objetivo era claro: establecer prácticas seguras en la manipulación de medicamentos peligrosos que eviten o minimicen la exposición del trabajador.

Si bien la coordinación de este protocolo parte del Servicio de Farmacia del centro, en su diseño ha participado un equipo multidisciplinar integrado por dos farmacéuticos de hospital, un médico internista, tres enfermeros, el responsable de Calidad y el responsable de Riesgos Laborales. “El trabajo realizado en torno a este protocolo, aprobado por la Comisión de Farmacia, se ha hecho siguiendo las directrices fijadas por la Comunidad de Madrid, que obligan a tener un procedimiento de fármacos peligrosos y que van en correspondencia con lo establecido por el Niosh. Se trata de un protocolo en el que se tiene muy en cuenta a todo el personal involucrado en el circuito de los medicamentos peligrosos (farmacéuticos, médicos, enfermeras, transportistas, personal de limpieza…) y que busca reducir riesgos y aumentar la seguridad del manipulador”, explica a este periódico Raquel Mariscal, responsable del Servicio de Farmacia del Centro Psiquiátrico San Juan de Dios de Ciempozuelos y coautora del trabajo.

Las distintas fases de la elaboración de este protocolo conllevaron, entre otros asuntos, identificar los medicamentos peligrosos con los que se trabaja en el centro, revisar la manipulación que se hace de ellos (principalmente por la adaptación de estos fármacos a otras formas farmacéuticas para los pacientes con dificultades de deglución) y elaborar el plan de formación.

El protocolo del centro de Ciempozuelos busca fijar prácticas seguras en la manipulación que reduzcan la exposición

“Lo primero que hicimos fue identificar los medicamentos que estaban prescritos en nuestro centro y, a partir de ahí, elaboramos una tabla con la presentación por principio activo, la presentación comercial, el tipo de forma farmacéutica que teníamos disponible, las condiciones de administración, la posible necesidad de manipular la forma farmacéutica para adaptarla a pacientes con problemas de deglución, el equipo de protección individual (EPI) que hay que utilizar y el grupo al que pertenece ese medicamento. Además, se detallaron las medidas de seguridad que se deben tomar en función del fármaco y la gestión de los residuos”, explica Mariscal.

Todo este trabajo permitió identificar 32 medicamentos peligrosos en este hospital. 13 de ellos pertenecían al grupo 1 y fueron identificados con una etiqueta roja. “Nuestro centro es un complejo sociosanitario para pacientes institucionalizados con afecciones psíquicas y polimedicados, de forma que no preparamos medicamentos estériles del grupo 1, aunque el personal está en contacto potencial con el resto de los medicamentos peligrosos. Para minimizar la exposición, se intenta sustituir el medicamento por otro no peligroso o, si no es posible, se seleccionan las presentaciones comerciales más adecuadas a las dosis prescritas. En el caso de que el medicamento requiera manipulación, hay que realizar una serie de recomendaciones detallando el principio activo, la especialidad farmacéutica, los consejos de acondicionamiento y la administración del medicamento”, señala Mariscal.

Para hacer esto más comprensible, ilustra con un ejemplo: “El ácido valproico, que pertenece al grupo 3, se presenta en comprimidos, pero si la dosis que requiere el paciente no se adapta a la dosificación de esos comprimidos, debemos usar la forma líquida (jarabe), y eso es algo que hemos fijado en la tabla recogida en el protocolo”.

Limpieza

Igual de importante que el manejo de los medicamentos peligrosos es la limpieza de las zonas en las que se trabaja con ellos. De ahí que desde el Servicio de Farmacia del Hospital General de Almansa (Albacete) se haya elaborado e implementado un protocolo centrado en la limpieza de las unidades de preparación de fármacos peligrosos y estériles. También fue presentado en el último congreso nacional de la SEFH.

Sus objetivos son mejorar el proceso de limpieza (garantizando con ello la calidad del producto final), aumentar la coordinación de los diferentes servicios implicados, adaptar el proceso a la guía de buenas prácticas de preparación de medicamentos en servicios de Farmacia y documentar las competencias y responsabilidades de los distintos profesionales.

Las directrices de limpieza marcadas en el Hospital General de Almansa buscan mejorar los procesos y la coordinación

La elaboración de este protocolo, en la que han participado dos farmacéuticos de hospital, el responsable del servicio de limpieza y un técnico de Servicios Generales del centro, estaba centrada principalmente en describir las tareas de limpieza del interior de las cabinas de flujo laminar y las esclusas por parte de los auxiliares de farmacia y del resto del área de trabajo por personal del servicio de limpieza.

Dentro de todo este proceso, el papel del farmacéutico es capital. “El farmacéutico es el encargado de coordinar y elaborar el protocolo y es el responsable último de que estos procesos se desarrollen adecuadamente. Su función es confeccionarlo, implementarlo y comunicarlo a todos los profesionales implicados”, señala a CF Francisco Tomás Pagán, jefe del Servicio de Farmacia del Hospital General de Almansa y coautor de este trabajo.

En este protocolo se han establecido una serie de recomendaciones sobre cómo debe ser la limpieza de las unidades de preparación. En él se recogen desde aspectos más generales, como la limpieza con regularidad, el uso de desinfectantes que cumplan la legislación vigente, la utilización de agentes específicos frente a virus o el registro por escrito de la limpieza, a otros más específicos. Dentro de esos aspectos más concretos figuran, por ejemplo, el uso de paños estériles de un solo uso para el interior de las cabinas de flujo laminar, el uso de envases de alcohol estériles para la desinfección de estas cabinas, la utilización de mopas y paños de un solo uso para las áreas de preparación, el uso de envases estériles de detergente y desinfectante, el empleo de paños estériles desechables para las salas blancas y el muestreo microbiológico de superficies.

La confección de este protocolo, tal y como explica Pagán, es bastante reciente: “Entre finales de 2020 y principios de 2021 hicimos una reforma integral de nuestras salas blancas y, una vez concluida la remodelación de esta área, que alberga tanto fármacos estériles como peligrosos, decidimos revisar el protocolo de limpieza de cara a contar con plenas garantías de calidad y de seguridad, tanto para los profesionales como para los pacientes”.

Junto a esto, destaca la importancia de difundir estas directrices, formando a todo el personal implicado, y señala que este protocolo es un documento que está abierto a incorporar posibles mejoras que permitan optimizarlo.

Una petición que llega desde Europa

La EAHP ha presentado un documento de posicionamiento sobre medicamentos peligrosos en el marco de su 52º Asamblea General, celebrada este mes de junio. En este texto, destaca el importante papel que desempeña el farmacéutico de hospital como responsable del manejo de estos fármacos y pide que se vele porque su labor se desarrolle siempre con todas las garantías de calidad y seguridad.

Sobre este posicionamiento, András Süle, presidente de la EAHP, explica a CF: “Los farmacéuticos de hospital son responsables de la preparación de medicamentos peligrosos y, como todos los profesionales de la salud que los manipulan y administran, están expuestos a ciertos riesgos. El posicionamiento adoptado por la EAHP aborda la protección de los sanitarios, el papel de los farmacéuticos de hospital y exige el compromiso por parte de los organismos nacionales y europeos en lo que respecta a la revisión de las directivas pertinentes y a la implementación de las mejores prácticas”.

Unido a esto, la EAHP pide homogeneidad en la clasificación y gestión de estos medicamentos, optimizar la formación curricular y potenciar el intercambio de experiencias entre los Estados miembros.

Deja Tu Comentario

Oficina

Av. Apoquindo 4700, piso 12
Las Condes, Santiago de Chile

Contáctenos

+56 22 882 01 74

contacto@agenciainhouse.cl

Servicios

Farmacéutico
Dispositivos Médicos
Biotecnología
Capacitación
Establecimientos
Protección Personal

Boletin De Noticias

Mantengase actualizado del acontecer regulatorio a nivel nacional e internacional

Gracias por Participar. !Te esperamos!

Recibirás un email con el enlace de la reunión

LEMBRETE: Pelas normas da UFPR o uso de mascara será obrigatório durante o evento